Un espacio para soltar las cargas que nos fueron impuestas, vaciarnos del ruido exterior y recuperar la liviandad; como la semilla del diente de león que, mecida por el viento, lleva consigo su origen, pero, al mismo tiempo, tiene la libertad de elegir dónde echar raíces y cómo crecer.

Nathalia

Nuestras propuestas

Yoga

Las clases personalizadas de Yoga están pensadas para acompañarte de manera integral, adaptando cada práctica a tu momento vital, tus necesidades y tu experiencia corporal. Podés encontrar propuestas de Yoga para mujeres, Yoga prenatal, Yoga para parejas gestantes, Yoga postnatal y meditaciones personalizadas, creando un espacio de escucha, conexión y bienestar. Las prácticas se realizan en grupos reducidos, una vez por semana, con clases de una hora por Zoom y acceso a la grabación durante una semana para que puedas volver a practicarlas cuando lo necesites.

Talleres

Los talleres online son espacios de encuentro y aprendizaje para comprender mejor tu cuerpo, tus procesos y las distintas etapas de la vida, abordando temas como la ciclicidad menstrual, la preparación para el parto y el fortalecimiento del suelo pélvico. A través de información, movimiento, respiración, meditación y actividades terapéuticas, cada propuesta busca brindarte herramientas prácticas para escucharte, reconocer tus necesidades y transitar cada proceso con mayor autonomía y bienestar. Elegí el taller que resuene con tu momento actual y empezá a construir nuevas formas de habitar tu cuerpo y tu salud.

Sesiones 1:1

Un espacio individual de escucha, reflexión e intercambio para mujeres que desean revisar sus hábitos, conectar con su bienestar y comprender mejor lo que están atravesando. A través de herramientas como la meditación, la escritura y ejercicios corporales, exploramos el registro corporal, emocional y energético y posibles orígenes del malestar. Cada sesión propone un acompañamiento personalizado y líneas de acción saludables y sostenibles para gestionar tu salud y reconectar con vos misma.

Redescubrir

es volver a encontrar. Es volver a conocer, a mirar, a sentir curiosidad por algo que alguna vez estuvo presente, pero que con el tiempo fue quedando en segundo plano, se olvidó, dejó de usarse o simplemente dejó de ser escuchado. También es una forma de mirar lo antiguo con ojos nuevos. De volver sobre aquello que ya conocemos, pero desde otro lugar, con mayor presencia y con la posibilidad de renovar el vínculo que tenemos con ello.

Con esa intención nace “Redescubrir el origen”

Un espacio para hacer una pausa. Para detener, aunque sea por un momento, el ritmo cotidiano y generar las condiciones necesarias para volver la mirada hacia adentro.

Porque muchas veces, frente a un malestar, un desequilibrio o una sensación de desconexión, buscamos rápidamente qué hacer para cambiar aquello que nos incomoda. Pero quizás antes sea necesario preguntarnos:

¿De dónde viene lo que hoy estoy viviendo?
¿Qué me está mostrando mi cuerpo?
¿Qué hábitos, emociones, experiencias o formas de vivir están formando parte de mi estado actual?

Redescubrir el origen es una invitación a explorar esas preguntas desde la escucha, el diálogo y el registro de nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestra manera de habitar la vida.
A través de diferentes propuestas y herramientas, buscamos pausar la rutina para volver a crear un estado de bienestar, revisar aquello que necesita ser revisado y encontrar líneas de acción saludables y sostenibles.

Vaciarse del ruido para volver a lo importante

Vivimos rodeados de estímulos, exigencias, información y voces que muchas veces terminan alejándonos de nuestra propia voz.
Por eso, Redescubrir el origen propone algo tan simple como profundo:
Hacer espacio. Bajar el volumen de aquello que nos distrae para poder escuchar lo que sucede dentro.
No se trata necesariamente de volver atrás, sino de volver a mirar. Reconocer de dónde venimos para comprender dónde estamos y, desde ahí, decidir hacia dónde queremos ir.

Como una semilla de diente de león

Hay algo en la semilla del diente de león
que nos recuerda que crecer también puede ser un acto de confianza.
Cuando llega el momento, se desprende.
No sabe exactamente dónde la llevará el viento.
No necesita tener todo el camino definido.
Se deja llevar por la brisa.
Recorre nuevos lugares,
se mueve,
explora,
y cuando encuentra las condiciones necesarias,
echa raíces.
Quizás nosotros también podamos permitirnos eso:
soltar,
movernos,
explorar,
dejarnos sorprender
y elegir dónde queremos crecer.
Porque nuestro origen puede explicar mucho de lo que somos,
pero no tiene por qué determinar todo lo que podemos llegar a ser.
A veces, redescubrir de dónde venimos
es justamente lo que necesitamos
para abrirnos a nuevos caminos.
Volver al origen no es volver atrás.
Es volver a encontrarnos.
Es recuperar la raíz
sin dejar de ser semilla.
Es hacer silencio para escuchar.
Es mirar para comprender.
Es soltar para hacer espacio.
Es elegir para crecer.
Redescubrir el origen.
Un espacio para volver a vos.